domingo, 21 de junio de 2020

Reseña nº 65: Jugar con fuego.

junio 21, 2020 12 Comments



A principios del nuevo milenio, Stella, una joven inglesa afincada en Valencia, encuentra insoportable su vida de ama de casa y madre primeriza. Empieza a temer que nunca encajará en la sociedad española y jamás será aceptada por su familia política. Cada vez es más patente la crisis que atraviesa su matrimonio y el papel de víctima en el que ella misma se ha instalado. Su única evasión es la compañía ocasional de sus excéntricas amigas extranjeras.
Un incidente fortuito cambia el rumbo de su vida y le abre la puerta a nuevas oportunidades y aventuras cuyas consecuencias pronto escaparán a su control.
Una novela adictiva y ágil, narrada con pulso y un sentido del humor que planea sobre toda la obra alternando los más imprevisibles enredos con la crudeza de la batalla psicológica que ha de luchar nuestra protagonista para no perder lo que tanto le costó conseguir.


Autora: Sandra Bruce
Editorial: Boria Ediciones
Precio:16 €
Número de páginas: 298




Hola lectoras y lectores ¿qué tal estáis?
Aunque hace tiempo que no aparezco por aquí, tiene una explicación y creo que lo que me ha pasado a mí, también os ha ocurrido a muchos de vosotros y vosotras.

La verdad es que estamos viviendo unos momentos muy inciertos y desconocidos y toda la preocupación que conlleva me ha impedido concentrarme en una gran pasión para mí como es la lectura. Pero como poco a poco parece que se comienza a ver la luz al final del túnel, he vuelto a coger el hábito lector y puedo volver a escribir en este blog y traeros grandes descubrimientos literarios como el que vengo a mostraros hoy.

“Jugar con fuego” es la última novela que he podido leer de Boria Ediciones, la cual sabréis que es una de mis predilectas (si me lleváis leyendo un tiempo por aquí)

A Stella no le gusta su vida. Una vida que a priori parece ideal y de la que nadie sospecharía que algo malo está ocurriendo en ella.

Tras abandonar Reino Unido, su país natal, Stella se asentó en Valencia junto a su marido Paco, el cual trabaja en un prestigioso bufete de abogados y con quien tiene una preciosa hija llamada Ana. Además, los fines de semana acuden a la casa de campo de sus suegros para que toda la familia pase el día en una agradable compañía, y sin olvidar el grupo de amigas y compatriotas en el que ha conseguido integrarse, con las que se ve muy a menudo para ir a comer y desconectar del día a día.

Pero como decía en un principio, a nuestra protagonista esta vida no le da las suficientes alegrías y la está sumiendo en una tristeza cada vez mayor. Odia a la familia de su marido. Cada día está más segura de que su suegra y su cuñada serían capaces de hacer lo imposible por complicar su vida y la de Paco hasta llegar al extremo de separarlos. Además, cuando nació a la pequeña Ana, Stella tuvo que dejar su trabajo, que, aunque no fuera gran cosa, le proporcionaba cierta independencia y unas horas al día en las que evadirse completamente. Y en cuanto a sus amigas, la verdad es que tampoco tiene mucho aprecio hacia ellas.

Pero, estos pensamientos llevan a que Stella se sienta muy mal. Siente que está siendo una mala madre y esposa por añorar su anterior vida, pero a la vez hay una voz en su interior que cada vez resuena más fuerte y que le dice que todo tiene que cambiar radicalmente si quiere vivir una vida plena y feliz.

Y cuando llega el día en el que Stella reúne las suficientes fuerzas y la seguridad para comenzar su nueva vida, la expresión que titula el libro “jugar con fuego” entra en escena en su máximo esplendor.

Nuestra protagonista poco a poco va tomándose ciertas licencias sin que su marido sea consciente de ello. En primer lugar, busca una guardería para poder dejar a su hija y así tener más tiempo libre para ella, además, la suerte quiere que una joven doctora aparezca en su vida para ofrecerle un jugoso trabajo. Así Stella comienza a trabajar en un hospital como traductora totalmente a espaldas de su esposo, y donde pronto se verá integrada en un grupo de personas que son de lo más agradables con ella. Pero, no se quedará ahí la cosa, pues Stella construirá una realidad totalmente diferente a espaldas de su marido, la cual cada vez se irá complicando más y la pondrá en verdaderos aprietos haciendo que se plantee en numerosas ocasiones si está haciendo lo correcto o por el contrario debe de llevar ese juego más allá.

“Jugar con fuego” es una novela con la que en un principio se podrían identificar muchas personas. Hombres y mujeres en las que el deseo de escapar de su actual vida es cada vez mayor. Personas que desean un cambio con todas sus fuerzas o que no se sienten apenas valoradas por su pareja o la gente que tienen cerca. Pero todo esto conlleva el salir de la cómoda zona de confort y solo quien reúna la suficiente valentía podrá dar un vuelco a su vida y conseguir así su ansiada felicidad.

Para terminar, aunque esta breve novela sea una lectura que no incorpore giros argumentales extravagantes, o grandes intrigas, ha sido un libro que por un lado me ha sorprendido gratamente, y por otro ha hecho que la devore en apenas pocos días. No es nada fácil enganchar a los lectores con una premisa como la de este libro y además cuenta con un final inesperado para quién se adentra entre sus páginas.