domingo, 1 de marzo de 2020

Reseña nº 63: La virgen de los huesos.

marzo 01, 2020 13 Comments


Verano de 1942. Carlos Lombardi se ve obligado por la policía del Nuevo Estado a seguir el rastro de un joven desaparecido. Todavía en libertad provisional, con un inestable trabajo en la agencia de investigación Hermes, el exinspector republicano se enfrenta a un mundo rural para él desconocido en la Castilla profunda; un mundo de silencio y miedo marcado por la cruel represión durante los primeros meses de la reciente guerra civil.
Bajo la lejana tutela de su antiguo inspector jefe Balbino Ulloa y el apoyo a distancia de Alicia Quirós y Andrés Torralba, sus atípicos compañeros de fatigas, Lombardi debe afrontar la prepotencia de los vencedores, el consolidado caciquismo, las corruptelas cotidianas y la actitud huidiza de los vencidos. Hombres que no quieren ni pueden mirar atrás, mujeres que buscan su sitio a contracorriente, gentes que esperan pacientes ver devorada la tierra y la historia de sus antepasados por el agua de un futuro pantano. Un paisaje marcado por campos de concentración y fosas comunes en territorios por todos conocidos que nadie se atreve a transitar.
Autor: Guillermo Galván
Editorial: HarperCollins Ibérica
Número de páginas: 464

Hola lectoras y lectores, ¿qué tal?

No hace mucho que os traje la reseña de “Tiempo de siega”, libro que sirvió para que tomara un primer contacto con la prosa del escritor Guillermo Galván. Si leéis esa reseña, veréis lo mucho que disfruté de la novela. Por un lado, me maravilló la destreza del autor a la hora de narrar un caso policial tan complejo en la época de la dictadura franquista, y como ya dije en su momento, conocer de primera mano cómo se vivía en el Madrid de aquellos años, me llevó por un viaje literario que comenzó con cierto desconocimiento, pero acabó siendo muy enriquecedor. No sé si fue el destino o la casualidad, pero a los pocos días de publicar mi crítica de este libro en el blog, HarperCollins Ibérica sacaba a la venta su segunda parte, y cómo no, no pude dejar escapar otra de las aventuras de Carlos Lombardi, así que, antes que nada, quiero dar las gracias a la editorial por hacerme llegar un ejemplar de “La virgen de los huesos”.

Esta historia se narra no mucho tiempo después de los asesinatos de religiosos ocurridos en Madrid y que Lombardi resolvió de manera impecable, aunque costándole más que un quebradero de cabeza. Pero, en esta ocasión nos encontramos con un escenario completamente diferente. Pasamos de una ciudad que trata de recuperarse de una cruenta guerra civil a recorrer el mundo rural castellano.

A pesar de su pasado militando en una organización de izquierdas y de pasar un tiempo en la cárcel a causa de esto, Lombardi sigue en libertad, aunque sin saber hasta cuándo durará su buena suerte, pues todo dependerá del régimen que él tanto detesta. Pero ciertos rumores cada vez se escuchan de manera más fuerte, anunciando unos indultos que dejarían a muchas personas inocentes en la calle, pues las cárceles cada vez contaban con menos espacio para albergar a más presos y necesitaban de una medida urgente.

Este nuevo caso llevará a este criminalista tras la pista de Jacinto Ayuso, novicio del Monasterio de la Vid que ha desaparecido sin dejar rastro y el que aparentemente lleva una vida normal sin contar con ningún enemigo. Pero, aunque no parece una investigación adecuada para nuestro policía, los lazos familiares de este joven y la influencia de un amigo de su padre, hace que la criminal tenga que recurrir a uno de los mejores investigadores para esta desaparición llegue a buen puerto.

Mientras que en un principio llenarán a Lombardi de atenciones y de buenas palabras, quiénes han hecho este “encargo” comenzarán a impacientarse por la no aparición de pistas nuevas, y por si no fuera poco, la mano de Jacinto Ayuso aparecerá en un lugar público, a la vista de cualquiera, sin ninguna evidencia de dónde encontrar el resto del cuerpo y sin dejar constancia del fallecimiento de este chico. Este hecho lleva a Lombardi a tener que visitar al ex comisario Manuel Sanz, ya que unos años antes, no muy lejos de Aranda del Duero, ocurrió un suceso con algunas similitudes. Una niña pequeña había desaparecido sin dejar rastro y, tras varios días, apareció sana y salvo culpando a un pastor de ello, aunque ella prometía que no le había hecho nada malo. Tras la búsqueda infructuosa de este hombre, apareció al cabo de unos días muerto, y al cadáver curiosamente, le faltaba una mano. Pero como tantas investigaciones policiales que se encuentran en punto muerto, se terminó por cerrar sin una explicación clara.
Tras este hallazgo, Lombardi tratará de encontrar en el pasado pistas que le ayuden a resolver la investigación en la que se encuentra inmerso. Pero, este viaje en el tiempo le costará algún que otro mal trago pues, no todos se tomarán de buen grado esa intromisión en su memoria por parte de una persona desconocida.

Aunque esta segunda parte de las aventuras de Carlos Lombardi me ha encantado, tengo que decir que la primera entrega me gustó más por varios motivos. En primer lugar, el escenario de “Tiempo de siega” tenía algo más de atractivo para mí, pues poder recorrer las calles que tanto conozco de Madrid, pero en una época completamente diferente a la actual, me encantó. También me gustaban más los compañeros de Lombardi de esta primera parte, sobre todo Alicia Quirós. Es más, cuando terminé la primera novela, me quedé con muchas ganas de saber cómo avanzaba la relación entre nuestro protagonista y esta chica, pero, como no se puede tener todo en esta vida, se quedó en eso, en una ilusión. A pesar de esto, sigue estando presente esa forma tan cuidada de Guillermo Galván a la hora de narrar los hechos, acompañada por una documentación histórica de la época muy minuciosa, la cual introduce en la novela de la mejor manera posible para que nos sintamos en todo momento como si estuviéramos presentes en ella.